En diciembre de 2014, Frank Brito obtuvo su acreditación como agente de la FIBA. Aquel paso ordenó y respaldó formalmente un trabajo de representación que había arrancado cuando tenía 17 años.
En el momento de la publicación, Diario Libre reportaba que era el único dominicano con esa categoría de licencia. Se trata de la situación descrita en 2014: el panorama de agentes acreditados ha podido cambiar desde entonces y no debe leerse como una condición actual.
Brito tenía entonces 24 años y trabajaba desde La Vega con un teléfono y una computadora portátil. Entre los jugadores que representaba figuraban Jack Michael Martínez, Kelvin Peña, Víctor Liz y Gerardo Suero. Antes había gestionado la llegada al baloncesto dominicano de jugadores como Danilo Pinnock, Terrence Williams, Eddie Basden, Evan Brock, Mario West, Bimbo Carmona y Ollie Bailey.
El efecto de la licencia fue inmediato: en menos de un mes recibió más de 200 correos de agentes y jugadores.
Aquella acreditación es el punto de partida documentado de lo que hoy sostiene el trabajo de BMS: una agencia con licencia FIBA y más de 17 años de experiencia en la representación de jugadores de baloncesto profesional.
